No sé cuánto llevo sin escribir aquí. Lo último que os conté fue lo de los husos, que por cierto, en breve partirán a su destino todos, menos dos de ellos que han quedado huérfanos, jeje.
La verdad es que no sé ni donde estoy. Siento que todo lo que me rodea está patas arriba, revuelto y fuera de lugar. Puede también que sea yo la que estoy al revés y no el mundo, puede. Y estoy haciendo un esfuerzo por volver a ordenar todo, pero no me está resultando fácil… Cuando intento dominar ciertas situaciones, aparecen mil variables y sus respectivas consecuencias y ninguna parece la acertada. Otra cosa que he pensado es dejar que todo se ordene solo, no intervenir y dejar que las cosas fluyan. Pero eso me está costando aún más, es realmente difícil quedarse quieta y esperar. Yo soy de esas que piensa que lo mejor es hacerlo todo uno mismo para que salga bien, así que quedarme quieta me pone muy nerviosa.
Este dominio caduca en breve y he decidido no seguir con él. Quiero algo nuevo (hace ya más de un año que lo pensaba), distinto, más “yo”. Pero aún no he decidido cuál será el próximo. A este blog le quedan días o semanas contadas, puede que un día entréis y veáis una nueva dirección web, espero que prontito.
Por lo demás, este viernes me voy de vacaciones casi dos semanas. Pasaré unos días en Barcelona, por si alguna tejedora (o no tejedora) quiere tomar un café y charlar un rato.

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