No me ha convencido nada, tengo que decirlo. No sé si es porque la película la ha hecho Disney, pero se han cargado el mito de todos los jugones. Si eres de los que se ha pasado los videojuegos, si conoces la historia, no te la recomiendo. Se han inventado personajes, han suprimido otros (muy importantes a mi modo de ver), vamos, un mezclote de dos horas que te hace pensar que vives en el día de la marmota. Mientras estaba sentada en la butaca del cine, hubo momentos en que creí que la película no terminaría nunca, yo sí que estuve atrapada en las arenas del tiempo.
De entrada, el actor principal, Jake Gyllenhaal, no se parece físicamente al personaje del videojuego. Será una tontería, pero cuando tienes una imagen muy definida en tu mente y vienen y te colocan a un actor que no tiene absolutamente nada que ver con el papel que interpreta, te decepcionas. Igual me ocurrió con Gemma Artenton haciendo de princesita, pffff. El único que me gustó como malo malísimo fue Ben Kingsley.
En cuanto a la historia, han hecho un amasijo de varios videojuegos de la saga que no hay por donde cogerlo, aderezado con escenas de amor en momentos surrealistas. Me gustó tan poco, que ni los efectos especiales la salvan, jajaja. Y todo hace suponer que habrá una continuación.

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